15 de desembre de 2010

LLEI DE SERVEI POSTAL I PEATGES EN CRISI

Ahir vaig al Senat vaig intervenir com a portaveu de l'Entesa Catalana de Progrés per defensar 43 esmenes conjuntes d’IC-EUiA-ERC presentades al projecte de Llei del Servei Postal, i després vaig intervenir per mostrar el vot negatiu a lesmentada llei. Avui els mitjans que n’han parlat de la discusió i votació al senat han dit entre d’altres .

“PSOE y CiU pactan ayudar a las empresas de peajes en crisis”

“Se les concede un préstamo de 80,1 millones de euros para aliviar sus pérdidas por el bajo tráfico de estas autopistas // La disposición se tramita a través de una ley distinta, la que regula el servicio postal // El PP se abstiene en la votación final

(Diari El Público, JUANMA ROMERO Madrid 15/12/2010 )”

“Del pleno del Senado salió aprobada ayer martes la nueva Ley del Servicio Postal Universal, que traspone una directiva europea y que supone una mayor liberalización del sector. Pero la atención se situaba en una enmienda introducida por el PSOE en la Cámara Alta sobre una materia totalmente ajena al funcionamiento de Correos: una ayuda a cuenta de 80,1 millones de euros a nueve concesionarias de autopistas de peaje con riesgo de quiebra debido a un flujo de tráfico mucho menor de lo previsto.”

La votación final seria: 253; a favor, 128; en contra, 5; abstencions, 120

Podeu llegir la meua segona intervenció després d’haver defensat 43 esmenes al projecte de llei: “EL PROYECTO DE LEY DEL SERVICIOPOSTAL UNIVERSAL, DE LOS DERECHOS DE LOS USUARIOS Y DEL MERCADO POSTAL”

“Desde aquí quisiera saludar a los representantes de los sindicatos, que están siguiendo este debate con clarísimo interés. También les quiero comunicar que están encerrados en las jefaturas de todo el país. (El señor senador continúa su intervención en catalán.)

Les comentaba que, como dijo mi compañero Joan Tardà en el Congreso, es paradójico que mientras buscamos soluciones para reducir el déficit público y el paro, el Gobierno nos presenta una ley claramente liberalizadora que va a incrementar el paro y el déficit público.

Debo recordar que el Consejo de Ministros del 30 de julio de este año aprobó el proyecto de ley del servicio postal universal, texto que encarga a Correos la prestación de este servicio de interés público. Han pasado más de dos años, y a cinco meses del límite para dar fe del cumplimiento de la Directiva 2008/6, del Parlamento Europeo, del 20 de febrero del 2008, el Gobierno nos presenta una opción que no nos convence a los grupos de izquierdas, ni mucho menos a la mayoría sindical representada por Servicios a la Ciudadanía de Comisiones Obreras, Correos Postal, CSIF Correos, CGT, ESK Postalgoa, STAS Intersindical Valenciana, Sindicato Libre de Correos y Telecomunicaciones, quienes ayer mismo registraron en el Senado un documento donde nos recuerdan que la presente ley que el Gobierno pretende aprobar va a suponer nosolo una grave amenaza para el empleo de los trabajadores sino también para los ciudadanos y usuarios del servicio postal público, que se verán afectados por una reducción en la calidad de su prestación.

La renuncia por parte del Estado a financiar de modo suficiente el coste del servicio postal universal va a tener como consecuencia inmediata un déficit de calidad en la prestación del servicio, dejando zonas geográficas más alejadas de los núcleos urbanos, como poblaciones rurales, urbanizaciones o polígonos industriales, sin reparto domiciliario por la imposibilidad de asumir el coste que conlleva la prestación del servicio, convirtiendo así a unos ciudadanos de primera y a otros de segunda, según tengan ubicada su residencia.

Por lo tanto, los senadores de la Entesa vamos a votar en consecuencia con nuestras sensibilidades políticas. Quien les habla, como portavoz de la Comisión de Fomento, votará en sentido negativo por muchas razones, que en parte he manifestado en el debate de las enmiendas, por ejemplo, por un claro déficit democrático en el debate, ya que se pretende cerrarlo a toda prisa, casi en el tiempo de descuento, sin haber debatido ni con los representantes de los trabajadores, ni con los partidos políticos, ni con los usuarios debido a la urgencia del debate, cuando el Gobierno ha tenido más de dos años para hacerlo. Y es que este proyecto se presenta al límite del calendario, ya que debe entrar en vigor, según la directiva europea, el próximo 1 de enero.

El contexto económico es el peor momento para la liberalización del sector. Nos encontramos con una directiva que no es unívoca, sino que da amplias posibilidades deelección a los Gobiernos en materias básicas como la definición del servicio postal universal, el modelo de financiación, las condiciones laborales o la posibilidad de dar acceso a los operadores privados. Asimismo, este proyecto de ley recoge las opciones más desreguladoras y neoliberales de la directiva europea.

Por otro lado, este proyecto de ley incidirá en el empleo, ya que de Correos dependen cerca de 60 000 familias en puestos de trabajo directos. En el último año Correos ha perdido cerca de 7000 empleos y el proyecto va en la dirección de aumentar esta cifra, que se sumará al 20% de ciudadanos de este país que sufren la lacra del paro. Por último, otro argumento para votar en contra es que la ley postal es una ley sin financiación porque el Estado se ha quitado de en medio, supone un recorte del servicio público y no ofrece garantías para el empleo.

Sin embargo, a última hora, en la Comisión de Fomento, se incorporó la enmienda número 74, que leo literalmente.Se intentó en el Congreso, pero será en la Cámara del Senado donde se aprobará el rescate económico de las autovías de peaje, aduciendo la misma bajada de tráfico que se nos indica en Correos con motivo de recortes laborales. Cito textualmente: Se concede un crédito extraordinario al presupuesto en vi

gor de la sección 17, del Ministerio de Fomento, a sociedades concesionarias de autopistas de peaje para abono de la cuenta de compensación regulada en la disposición adicional nueva por importe de 80,1millones de euros.

En estos momentos en que nos acordamos de los 2000 usuarios diarios que utilizan la autopista de peaje Madrid-Toledo, cantidad equiparable en cualquier carretera de comarcas —por poner un ejemplo de la falta de rigor en las planificaciones de infraestructuras de las autopistas del siglo XXI—, el enunciado lo deja claro: una cuantía que corresponde a las pérdidas previstas en Correos para 2011, que son de 85,5 millones de euros, cuando el crédito extraordinario que se aprobará por esta Cámara para la compensación a las concesionarias de estas nuevas autopistas, cinco de ellas radiales de la capital, es de 80,1 millones de euros.

A buen entendedor, pocas palabras bastan.”

1 comentari:

Flix ha dit...

Jo em gasto més de 200 euros en peatges al mes!! i amb una setmana he arribat a gastar 80 euroooos!!!! Em sortia més barat anar a Granada que a Barcelona! Trobo que Catalunya té els peatges més cars del món... i segueixen pujant!! És per plorar cada dia un ratet ....

Montse Llombart